Envío gratis desde $1,500.00 (sólo tienda en línea)

Tecnología dieléctrica en calzado: protección ante riesgos eléctricos

El riesgo eléctrico es uno de los más silenciosos en los entornos laborales. A diferencia de un objeto que cae o una superficie resbaladiza, el peligro de una corriente eléctrica no siempre es visible. Para trabajadores que operan cerca de instalaciones eléctricas energizadas, el calzado dieléctrico es una barrera de protección indispensable.

Cómo funciona el calzado dieléctrico

El calzado dieléctrico está diseñado para resistir el paso de la corriente eléctrica a través del cuerpo del trabajador cuando existe contacto accidental con una fuente energizada. Su función se basa en el uso de materiales con alta resistencia eléctrica en toda la construcción del calzado —suela, corte y elementos estructurales— que impiden que la corriente encuentre un camino conductor hacia tierra a través del trabajador.

Para que esta protección sea efectiva, el calzado debe estar seco y en buen estado. La humedad, el desgaste de la suela o las perforaciones pueden comprometer las propiedades dieléctricas y reducir o eliminar la protección que ofrece.

Cuándo es obligatorio el calzado dieléctrico

El uso de calzado dieléctrico es obligatorio en tareas que implican:

  • Trabajo directo en instalaciones eléctricas energizadas de media y alta tensión.
  • Mantenimiento de subestaciones eléctricas y tableros de distribución.
  • Operación de equipos eléctricos en entornos húmedos o con riesgo de contacto accidental.
  • Cualquier actividad donde el análisis de riesgos identifique exposición a energía eléctrica.

La NOM-113-STPS-2009 clasifica el calzado dieléctrico como Tipo III y establece los parámetros de resistencia eléctrica que debe cumplir. En el caso del sector eléctrico mexicano, el LAPEM CFE (Laboratorio de Pruebas de Equipos y Materiales) es uno de los organismos que certifica el desempeño dieléctrico del calzado.

Verificación y mantenimiento

El calzado dieléctrico debe inspeccionarse periódicamente. Cualquier señal de desgaste en la suela, pérdida de integridad en el corte o exposición de elementos metálicos indica que el calzado debe reemplazarse. La protección dieléctrica no es negociable: un calzado deteriorado puede dar una falsa sensación de seguridad más peligrosa que no tener protección.

Comparte nuestro contenido:

¡Envía esta información a quien tú quieras!

Artículos relacionados

Más de
1,500,000
pares anuales
de calzado
protegiendo las vidas de los trabajadores